Se acerca el otoño y la lógica aplastante de los ciclos.

Salvo que se alargue el verano, sí, se acerca el otoño.

Las vacas en Europa en breve ya pasaran de estar en los prados comiendo hierba a los establos para protegerse del frío y el mal tiempo.

Ya será menos frecuente verlas mirándonos cuando pasamos delante de ellas en el coche.

También los ganaderos darán por terminado su trabajo con los cereales.

¿Pensáis que estoy contando un cuento de la casa de la pradera o que me he girado? Pues no.

Esto, que os he contado cambia radicalmente nuestro día a día.

En verano, las vacas en el monte no les cuestan dinero a los ganaderos. Además adelgazan pues no comen apenas cereales.

Además los ganaderos están ocupadísimos con recoger y vender el maíz.

¿Resultado? Menos vacas en el matadero y enorme dificultad para conseguir la selección semanal de carne que necesitamos.

Pues eso, que nos llega la época un poco más tranquila.

Eso.