La cultura vasca de la carne es única. Más de cien años de experiencia seleccionando y asando vacas viejas y gordas, dan como resultado lo que hoy es considerado uno de los mejores platos del mundo.

 

abrazo

La txuleta vasca aúna tanto la cultura de la calidad como el placer del buen comer. Pero no olvidamos la sostenibilidad del sistema alimentario, que permite a los animales que vivan muchos años. De esta manera, los animales han madurado en vivo y esta carne no necesita más maduración. Solo necesita pasión, mano y parrilla.

Fuera del marketing que nos narcotiza, los vascos no nos dejamos engañar por las palabras huecas: origen, raza y religión. Definimos nuestra cultura e identidad en un plato.

 

Pruébala, siente y, si no sabes pensar, ¡no pienses!